Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

Mi historia

Breve historia

Hola, Soy Ana E. 

Soy Doctora en Historia y Arqueología y Doctora en Ambiente, Diseño e Innovación, creadora de este espacio donde poder conocer más sobre la historia y la cultura y valorizar y difundir el patrimonio cultural en todas sus formas. 

Creo que la base de nuestra identidad como individuos, comunidad y sociedad está en la historia. A través de su estudio podemos reinterpretar y actualizar las perspectivas de las experiencias compartidas en los territorios. Nuestro patrimonio está en constante evolución, siendo mantenido, transformado y readaptado a medida que avanza el tiempo y por ello ocupa un lugar tan importante para la construcción de nuestro futuro.

Una profunda pasión por la diversidad, las personas y las culturas del mundo – pasado presente y futuro – me ha llevado, durante más de diez años, a la investigación en el ámbito histórico-arqueológico, así como a la innovación museológica, patrimonio cultural, valorización e identidad y estudios multiculturales. En consecuencia, he desarrollado una comprensión profunda de cómo los eventos pasados y las distintas civilizaciones han dado forma a nuestra experiencia actual.

En todos estos años, entre muchas otras, he llegado a las siguientes conclusiones: 

  • Contrariamente a mis propias creencias personales, en la actualidad se advierte una inconsciencia latente del arraigo cultural al que pertenecemos y, en consecuencia, una desvalorización del mismo. Por lo tanto, mi objetivo ha sido y sigue siendo aumentar el conocimiento de la historia y hacerla más accesible al público mediante la comunicación de ideas de manera inspiradora y significativa. 
  • Existen muchas propuestas de valorización del patrimonio pero pocas inciden en la base: la educación y la concienciación del valor de la historia y su importancia. Sin ello, toda información caerá en terreno baldío. 
  • Existen muchas personas que son indiferentes a la historia, otros la odian o adoran; otras a las que les hubiera gustado estudiar más y otras a las que les gustaría aprender más. También hay personas que no saben por qué pero se les despierta un lado sensible ante ciertos temas. Otras se sienten transformadas al conocer los porqués que desvelan ciudades, personas u objetos y que se esconden tras su historia. 
  • Y, por último, (necesito mencionarlo), la vida académica es dura, difícil y muy solitaria, especialmente cuando nuestra meta es alcanzar la cúspide académica. Cada persona tiene su propia experiencia, dependiendo de la fase y las circunstancias en las que se encuentre. Sin embargo, es muy probable que, tarde o temprano, tenga que afrontar momentos de gran presión y estrés. 

La historia nos cuenta posibilidades que normalmente no consideramos. Mi objetivo es abrirle a la sociedad presente y futura nuevas opciones y liberarla de juicios y prejuicios, de miedos, de la inconsciencia, de la ignorancia.


El desinterés de muchas personas acerca de la historia se debe “en parte porque se la han contado muy mal”

El historiador Fernando García de Cortázar. 

Atenas (Grecia)

Teotihuacan (México)
Manilva (Málaga, España)
Roma (Italia)

Una profunda pasión por la diversidad, las personas y las culturas del mundo 

Desde pequeña siempre me llamaron atención las casas viejas, los cacharros, las historias, los idiomas, los extranjeros, lo diferente, viajar, los bailes… Creo que ninguna otra carrera podría haberme proporcionado tanto como la que elegí en su día: historia. 

Empecé a estudiar la licenciatura de Historia en la Universidad de Granada, aunque ya desde mucho antes tenía claro qué quería hacer. Con sólo catorce años participé en mi primera excavación arqueológica. Los años de universidad fueron apasionantes, mucho conocimiento, muchas personas y, lo mejor, mucho pensamiento crítico. Durante esos años, obtuve la beca de Colaboración en el Departamento de Historia Antigua y la famosa beca Erasmus, que me permitió, por primera vez, experimentar ser extranjera, en Roma, Italia. 

Pocos lugares como la capital del antiguo imperio son tan inspiradores para que una joven de veintiún años recién cumplidos cayera finalmente rendida ante los pies de la magnificencia de la historia, materializada ante mis propios ojos. Creo que en ese momento se creó un vínculo inexplicable, una especie de sensibilidad que me ha retenido, y mantenido en momentos de flaqueza, hasta el día de hoy. Un cambio, un filtro que me empuja a tirar del hilo de la historia allá donde vaya. 

BNN (Nápoles, Italia)
Southampton (UK)
Viñales (Cuba)
Magdala (Israel)

También durante esta etapa conseguí viajar bastante, otra de mis grandes pasiones. Gracias al sustento incondicional de mis padres, conseguía apartar cada mes unos ahorros que luego invertía sólo en viajar o costearme alguna de las excavaciones que realizaba durante los veranos, así conseguí visitar Israel, Grecia, Alemania, México, Estados Unidos, Inglaterra, Luxemburgo, Marruecos… Conocer el mundo era, además de mis estudios, mi otra gran prioridad. 

Una cadena de eventos me llevó a Inglaterra para especializarme en arqueología romana, en una de las universidades más prestigiosas que desarrollaba uno de los proyectos más potentes en la capital italiana. Repito, sólo la más pura admiración por la arqueología y la historia junto con el inocente impulso de la juventud de aquellos años pudieron ser la causa de que me embarcara en un máster en un idioma que difícilmente entendía y que apenas podía expresar. 

Fue difícil, pero lo conseguí y con éxito. Logré acercarme a la arqueología desde un punto de vista más humano, más interesante, como era la identidad y multiculturalidad, basada en la población procedente de África en el principal puerto de la antigua capital del Imperio Romano, Ostia. ¿Había algo de autobiografía en esas páginas? Probablemente sí. Me gustaba pensar que mi propia experiencia fuera de mi país – que se hizo bastante dura – me ayudaba a empatizar con aquellos extranjeros de hacía dos mil años. 

Pompeya (Nápoles, Italia)
Madrid (España)
Herculano (Nápoles, Italia)
Pompeya (Nápoles, Italia)

Después de tanto esfuerzo, recibí el primer golpe de realidad. No había ninguna oportunidad llamando a mi puerta. Aprendí a tener que moverme una vez más, esta vez por un mundo nuevo: el de la incertidumbre. Me busqué las castañas como pude, maduré, me recompuse y volví a salir para buscar nuevas oportunidades. 

De nuevo el destino quiso llevarme de vuelta a Italia, esta vez a Nápoles. La oferta era imposible de rechazar. Una oferta envenenada. Obtuve la beca de doctorado y volví a embarcarme a otra nueva aventura. Cinco años de Nápoles con uno de Madrid intercalado. Como resultado, la realización de la tesis doctoral y la obtención del título de Doctorado en Ambiente, Diseño e Innovación. Tesis que he desarrollado en orden de co-tutela con la Universidad Complutense de Madrid; esto ha otorgado a la Dra. Pérez el título de Doctorado en Historia y Arqueología, con la calificación Cum Laude.

Suena bien, ¿a que sí? Pues mis dolores de cabeza, de espalda y de alma me han costado. Una situación fuerte de mobbing (o acoso laboral), mucho esfuerzo y poca recompensa. Ahora eso sí, he aprendido un montón. De Herculano, de Pompeya, de la historia, de Nápoles, de España, de la arqueología como ciencia, de los primeros arqueólogos, de los últimos, de museos, de tecnologías aplicadas, de archivos, de objetos, de diplomacia, de yoga, de alimentación, de negociación…

Ahora.
Ahora.
Alguno de mis viajes por Italia
Madrid (España)

Ah, sí. También he participado en numerosos congresos nacionales e internacionales, o sea, que los años invertidos durante mi adolescencia en Teatro para aficionados han surtido su efecto y me han ayudado a hablar con eficacia en público y ¡en tres idiomas diferentes! He escrito artículos, hecho una estancia formativa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y no sé cuantas cosas más. 

Así que bueno, qué decir de mí… sé un poco de historia, cultura, arqueología, cómo cambiar de país y coger un avión y soy políglota. Pero todo esto no parece que vaya a darme un empleo digno por el momento, porque quizá no es suficiente o quizá es demasiado. Mientras tanto, como vuelvo a estar en una de esas etapas de “golpe de realidad”, espero, al menos, compartir y difundir todo aquello en lo que creo y a lo que he dedicado toda mi vida hasta ahora. 

Anuncio publicitario
A %d blogueros les gusta esto: